Los 8 mejores tips para cuidar tus ojos este verano

Con la llegada del verano cambiamos algunas de nuestras costumbres.

Pasamos más tiempo fuera de casa. Socializamos más.

Vamos a piscinas o a la playa.

Utilizamos aparatos de aire acondicionado en el coche o en casa.

Todo eso está genial para disfrutar de esta época del año de la mejor manera posible.

Sin embargo, en ocasiones olvidamos que en la temporada estival nuestros ojos necesitan algunos cuidados especiales.

Aunque siempre es conveniente atender nuestras necesidades visuales, en los meses veraniegos se dan condiciones particulares que pueden afectar a nuestra salud visual.

En este artículo quiero darte algunas recomendaciones para mantener tus ojos saludables también en verano.

Vamos a ver algunas de esas cosas que podemos hacer.

1.- Usa gafas de sol homologadas

Si me sigues desde hace algún tiempo ya sabrás que no soy partidaria de usar las gafas de sol indiscriminadamente.

Ahora bien, hay momentos en los que es importante proteger tus ojos de los rayos ultravioletas por comodidad y para prevenir posibles problemas oculares, como por ejemplo las cataratas.

Cuando hay mucha luminosidad o estás mirando la superficie del mar es recomendable ponerse filtros solares para evitar que los reflejos de la luz dañe nuestros ojos.

En esos casos utiliza siempre filtros homologados.

También es importante que elijas la categoría adecuada a la intensidad de la luz.

Existen diferentes categorías según la luz del sol que filtren, del 0 al 4.

Los más recomendables cuando la luz solar es intensa son los de categoría 3, que filtran entre el 82% y el 92% de la luz solar.

Pero no son aptos para conducir de noche y pueden afectar a la visión si los ponemos en interiores o en días nublados.

Por otra parte, si te gusta realizar la técnica de «sunning», hazlo a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.

Evita exponer tus ojos al sol cuando en los momentos de máxima intensidad.

Si eres madrugador, te recomiendo que lo hagas al amanecer o en horas cercanas a éste.

2.- Usa gafas de natación

El cloro de las piscinas o la sal del mar pueden irritar la conjuntiva del ojo.

Por eso es importante que si pasas algún tiempo nadando en piscinas o en el mar protejas tus ojos con unas buenas gafas de natación.

Esto además es imprescindible si utilizar lentes de contacto y las llevas puestas a la hora del baño.

3.- No frotes tus ojos

Cuando estamos en el campo o en la playa es fácil que puedan introducirse partículas de polvo o arena en los ojos.

Bajo ninguna circunstancia frotes tus ojos con las manos porque al restregar se podría dañar la superficie corneal y crear pequeñas (o grandes) erosiones.

En esos casos lava tus ojos con suero fisiológico hasta que el cuerpo extraño salga.

4.- Lava tus manos frecuentemente

Lavarte las manos es la mejor y la más sencilla defensa contra ciertos organismos que podrían causar conjuntivitis.

Si notas los ojos secos o llorosos, cosa que suele pasar mucho cuando el ambiente está muy seco, trata de no tocarlos con tus manos. Es mejor utilizar una gasa o toallita limpia para prevenir posibles infecciones e irritaciones oculares.

No obstante, si trabajas o tienes que permanecer muchas horas en lugares donde el aire acondicionado está puesto continuamente, te sugiero que uses algún tipo de humidificador. Eso te ayudará a mantener la humedad ambiente y tus ojos te lo agradecerán.

5.- No compartas cosméticos para los ojos

Esta es otra de las cosas que pueden causarnos problemas en los ojos.

En ocasiones, sobre todo nosotras las mujeres, cuando vamos juntas de vacaciones nos prestamos y compartimos ropa, maquillaje y otras cosas.

Todo eso está muy bien. Sin embargo, es esencial no compartir ningún artículo que pueda o haya podido estar en contacto con los ojos.

Y ninguno es ninguno.

Ni siquiera sombras o cremas que utilizamos en el exterior de los ojos.

A pesar de que no haya síntomas, es muy importante que lo tengas en cuenta para prevenir contagios de conjuntivitis y otras molestias provocadas por virus y bacterias.

A lo mejor tus ojos no dan señales de que haya nada raro porque tienes un sistema inmunológico fuerte que combate dichos organismos patógenos, pero que en otra persona sí podría causar problemas.

Y también puede pasar lo contrario, que seas tú quién te contagies.

Así que, mucho cuidado con eso.

6.- Evita la sequedad ocular

La sequedad ocular es uno de los síntomas más comunes hoy en día y en todas las épocas del año.

Pero, en época estival el calor y la sequedad ambiental contribuye a agravar el problema del ojo seco.

Por eso es importante hacer todo lo que esté en nuestra mano para prevenir esta afección, que aparte de ser muy incómoda puede provocar mala visión.

Además de utilizar humidificadores como te sugerí hace un momento, es recomendable adquirir buenos hábitos para prevenir esa sequedad en el ojo.

Cosas como hacer descansos visuales frecuentes, parpadear adecuadamente y utilizar lágrimas artificiales pueden ayudarte a aliviar y prevenir el malestar.

7.- Haz descansos visuales

Esta recomendación está muy relacionada con la anterior, aunque hacer descansos va mucho más allá de aliviar el ojo seco.

Es esencial dejar que nuestros ojos se recuperen durante algunos minutos al día. Cada cierto tiempo es necesario darles unas «vacaciones visuales» y dejarlos en total oscuridad.

De esa manera se renueva la función de los receptores visuales y soltamos la tensión de los músculos.

Como te decía es fundamental si quieres seguir viendo bien y evitar la fatiga visual.

La mejor manera de hacerlo es practicar la llamada «técnica del palmeo».

Este ejercicio consiste en poner tus manos ahuecadas sobre tus ojos cerrados y relajarte unos minutos mientras respiras largo y profundo.

Puedes practicarla tantas veces como quieras o necesites y sin límite de tiempo.

Tú decides, siempre y cuando disfrutes mientras te relajas.

Otra fórmula para evitar acumular tensión en la zona ocular es realizar la regla 20-20-20, que simplemente implica hacer un descanso visual de 20 segundos, cada 20 minutos, para mirar a 20 pies (7 metros aproximadamente) o más lejos si se puede.

8.- Revisa tu vista

Me resulta curioso que cuando nos vamos de vacaciones una de las cosas que hacemos es poner nuestro coche a punto.

Lo llevamos al taller para revisar que los niveles de aceite o el líquido de frenos, miramos la presión de los neumáticos y todo lo que sea necesario para garantizar la mayor seguridad.

Si embargo, pocas veces somos conscientes de lo importante que es la visión cuando nos sentamos al volante.

He podido comprobar durante años en mi trabajo en la óptica que la son muchas las personas que van perdiendo visión gradualmente.

Y precisamente por eso se van acostumbrando a no ver bien y no se dan cuenta ese deterioro visual.

Si vas a salir de vacaciones con tu coche en estos días y vas a conducir, te sugiero que te pases por tu óptica o por la consulta de tu optometrista.

E igual que haces con tu coche, te hagas un buen examen visual.

Si resulta que necesitas compensación óptica, tendrás que ponerla para conducir.

En unos pocos días es bastante improbable que puedas mejorar tu agudeza visual con ejercicios y terapia visual.

Pero una vez que sabes, puedes tener tu corrección óptica adecuada y aprovechar este tiempo para empezar a aprender técnicas de entrenamiento visual integral.

Y así posiblemente las gafas que tienes que llevar hoy no sean indispensables en el futuro.

Si prefieres escuchar este artículo en vez de leerlo, puedes hacerlo en mi podcast «Recupera tu visión real»

Y si quieres mantenerte al día de lo que se cuece en la comunidad de «Ojos Flexibles» puedes unirte aquí.

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